Relación tatuador-cliente: red flags y consejos

Saber tatuar es importante, pero tener un buen trato es indispensable

8/9/2022

Tomar la decisión de hacerse un tatuaje suele ser una tarea complicada para cualquier persona.

Quien lo haga, deberá atravesar diferentes etapas cruciales en las cuales elegirá la temática, el diseño y al artista, para luego enfrentarse al momento culmine y frágil de ser pinchado por las agujas, lo que dará como resultado un dibujo que quedará de forma permanente en su piel.

Para nada fácil, ¿verdad?

Es indispensable que, en este momento tan decisivo, tu cliente este acompañado por un profesional del tatuaje que le brinde la confianza y la comodidad necesaria para sentirse seguro en su elección y en todo el recorrido hasta la meta final.

Si bien en internet podremos encontrar infinidades de notas hablando sobre los tatuajes, muy pocas tocan este tema que, a nuestro parecer, es fundamental: el trato del tatuador con el cliente.

Las principales red flags

Definimos a la “red flag” como una etiqueta que se le adjudica a determinados comportamientos que no están para nada buenos y que, a causa del descontento, se le saca “bandera roja”.

Son muchas las red flags que, como tatuador, puedes evitar para que tu cliente no se sienta incómodo, inseguro, con miedo o disgustado.

Nombraremos algunas.

  • El maltrato, ya sea psicológico o físico, es una de las actitudes más desagradables. NINGUNA circunstancia justificará una reacción de este tipo.

  • La falta de atención es una de las red flags más nombradas, ya que sucede muy a menudo y es la principal razón por la cual los clientes no querrán atenderse de nuevo contigo.

  • La burla suele generarse por diferentes razones, ya sea por la elección del diseño o por alguna cuestión física. Demás está decir que, esto no lo debes hacer ni en tono de “broma”, ya que lograrás que la persona se sienta ofendida y avergonzada.

Cuando te comportas de manera inapropiada, te conviertes en un pésimo profesional que no respeta a su principal fuente de trabajo: Los clientes.

Y por supuesto que, esto tiene sus consecuencias:

La difamación por parte del cliente afectado, generará una mala reputación dentro de la industria del tatuaje, y esto, finalmente, se convertirá en una enorme disminución de la clientela.

Realmente pregúntate, ¿quiero que mi cliente se sienta a gusto o que pase por una mala experiencia?

A continuación, te contaremos un caso que, lamentablemente, decidió por la segunda opción.

Un tatuador se burló del olor corporal de una clienta

Una desafortunada actitud se dio a conocer a través de TikTok cuando el usuario @juan_onjuann, un tatuador de California, decidió publicar en su cuenta de más de 17 mil seguidores, un video burlándose de los clientes que, según él, “no se duchan” antes de asistir a la sesión de tatuajes.

En la grabación se puede ver cómo el artista simula una situación en la que tatúa a una clienta cerca de su zona genital y se le produce una arcada. En el mismo post escribe

“Huele a fondo de bikini, basado en una historia real”

Esto generó una gran polémica en los comentarios, ya que la mayoría de los usuarios coincidieron en que la burla convierte a Juan en un tatuador poco profesional y con una gran falta de ética. También agregan que esto podría provocar que las personas se sientan acomplejadas y paranoicas con su cuerpo.

A ti como tatuador, ¿no te da vergüenza que ocurran este tipo de cosas dentro de nuestra industria?

Sigue leyendo que te contamos lo más importante a la hora de tratar con tu cliente.

¿Como hacer para que tu cliente se sienta cómodo?

En principio, debes ponerte en su lugar y analizar cómo te gustaría que te traten a ti. De hecho, casi seguro tienes algún tatuaje y ya has pasado por la experiencia.

Algunas cuestiones pueden parecer obvias, pero nunca está de más recordarlas:

1- Trata de generar confianza. Escucha atentamente todas las dudas y tómalas con seriedad.

2- Brinda consejos para que asista a la sesión en excelentes condiciones (comentar acerca del desayuno, el buen descanso y la ropa adecuada).

3- Tienes que disponer de un asiento o una camilla cómoda para que tu cliente no se sienta molesto durante el proceso.

4- Mantén una charla agradable para que la persona se relaje y olvide un poco el dolor que le están causando los pinchazos. En el caso de corroborar que no lo está soportando, frena el trabajo y chárlalo hasta llegar a un acuerdo.

5- Debes tener siempre desinfectado el espacio de trabajo, por la salud de tu cliente, pero también por la tuya. Ya hemos hablado este tema en profundidad aquí Tatuajes no regulados: cuando lo barato sale caro.

6- No hagas comentarios despectivos ni tampoco te burles. Aunque algunas cosas sean dichas en tono de chiste, pueden causar daños de igual forma.

7- Acepta tus errores y pide disculpas, ya sea si ocurre algo mínimo o un hecho más grave.

8- Entrégale a tu cliente algún medio de comunicación (teléfono, red social) por el cual pueda despejar sus dudas antes y después de la sesión.

9- Procura velar por la intimidad de la persona y realiza el tatuaje en un ambiente que no cuente con la presencia de otros. En el caso de tener un lugar reducido, opta por hacer una división con biombos.

10- Jamás presiones al cliente. Puede que el mismísimo día del turno se arrepienta, y es completamente válido.

11- No seas persuasivo e insistente cuando piensas que tu opinión es mejor. Las decisiones las toma la persona que será tatuada, ya que es su cuerpo.

12- Deja que los clientes cuenten su experiencia contigo. Puedes dejar un espacio en alguna red social o de forma manual en tu estudio, para que comenten su opinión de forma pública y visible.

Estos puntos dependen de tu trato personal, pero también de la organización que hayas logrado en tu estudio.

Si optas por mejorar tu trato y adquieres actitudes gratas, como las que te hemos nombrado, los beneficios llegarán pronto: El cliente querrá volver a atenderse contigo porque se sintió cómodo y en confianza, te recomendará, lograrás ser un ejemplo para muchos colegas y tu reputación será exitosa.

Conclusión: Trata bien a tu cliente si no quieres perderlo

Pocas cosas generan más satisfacción dentro de esta profesión que recibir buenos comentarios sobre tus servicios. Algo que requiere de mucha empatía y cero pereza para conseguirlo.

Además, que hablen bien de tu trabajo tiene muchas ventajas... Jamás subestimes el poder del boca a boca; quienes mejor (o peor) pueden recomendarte son aquellas personas que ya se hayan tatuado contigo, ¡no lo olvides!

Al final, sin un buen trato, no hay clientes, y sin ellos, no hay trabajo. Recuerda que ser un excelente profesional tan solo depende de ti. Si estás dispuesto a aprender todo lo que implica serlo, podemos ayudarte a lograrlo a través de nuestros cursos magistrales de tatuaje.

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